Federico GARCÍA LORCA & José CABALLERO | Llanto por Ignacio Sánchez Mejías

36.000,00

“TARDARÁ MUCHO TIEMPO EN NACER, SI ES QUE NACE, UN ANDALUZ TAN CLARO, TAN RICO DE AVENTURA”, PRIMERA EDICIÓN DE LA OBRA CAPITAL DEL POETA EN LENGUA CASTELLANA MÁS IMPORTANTE DEL SIGLO XX, DEDICADO A UN DESCONOCIDO AMIGO Y CON IMPORTANTE ENCUADERNACIÓN ARTÍSTICA

García Lorca, Federico
1898-1936

Caballero, José
1913-1991

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías

Madrid: Ediciones del Árbol [Cruz y Raya], 1935. 4to [30 x 28 cm] Ilustraciones de José Caballero. Encuadernación artística

Primera edición

Dedicatoria autógrafa en el año de publicación de Federico García Lorca: «Para mi amigo Eduardo Ordóñez. Recuerdo de Federico García Lorca: Madrid, 1935»

EJEMPLAR ÚNICO DE LA MÁS GRANDIOSA ELEGÍA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA DE TODOS LOS TIEMPOS

Categoría:

Descripción

Federico García Lorca (Fuentevaqueros, Granada, 1898-1936, Víznar, Granada). Poeta central de la Generación del 27, y también notable dibujante dentro de un espíritu entre cocteauiano y surrealista, y sin lugar a dudas la figura más conocida de la literatura española del siglo XX.

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías es una elegía compuesta por cuatro partes: La cogida y la muerte, La sangre derramada, Cuerpo presente y Alma ausente inspirada en la muerte de su amigo el torero Ignacio Sánchez Mejías (Sevilla, 1891-1934, Madrid), fallecido de gangrena en 1934 a causa de una cornada en la plaza de toros de Manzanares por el toro Granadino.

La figura de Ignacio Sánchez Mejías fue ensalzada por Miguel Hernández, Rafael Alberti y otros grandes poetas. Ningún poema de tema taurino ha alcanzado tanta resonancia universal como el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca.

En ella aparecen armónicamente lo popular, lo culto, lo autobiográfico y lo lírico, el romance, el alejandrino, el ritmo de la soleá, la fatalidad, el presagio posible de su propia muerte…

El llanto ante la cogida, la muerte y la ausencia del amigo dan lugar a una elegía laica considerada como una de las mejores de la literatura española de todos los tiempos.

La primera lectura del poemario la realizó Federico García Lorca el 4 de noviembre de 1934 en casa de su amigo Carlos Morla Lynch.

Bibliografía:

§ Laurenti & Siracusa, 99; Palau, 99246.